LIBRO DE VISITAS

sábado, 26 de mayo de 2012

MARRÓN OSCURO CASI NEGRO

¡Tanto bueno por aquí! XD Bueno, al tema. Veréis, anoche tuve un marroncillo que, bueno, gracias a Dios que pude solucionarlo sin problemas, pero es que... Os pongo en situación. Llego al hotel, la compañera de tarde me comenta que la han llamado unos cliente avisando que llegarían tarde (a eso de la medianoche). La compañera llama a cocina y cafetería para que les preparasen una cena fría para subírsela a la habitación antes de que lleguen (a las 11 cerramos cafetería, restaurante y todo). Ahí se quedó la cosa. Los clientes finalmente llegan a las doce y media. Les comento que la cena fría ya la tienen en la habitación. Cuando suben, me comentan que no hay nada. Yo les respondo que lo siento mucho, habrá sido un despiste de cocina, aludiendo que estaban muy ajetreados esa tarde y se les habría olvidado. El hombre, ante todo, muy cortés y amable, me dice que quiere una solución, pero a esa hora ya está todo cerrado. Finalmente quiere poner una hoja de reclamaciones. Yo preparo la hoja cuando les veo salir del hotel. Pienso: "Estos se me van sin pagar y nada" Que, por otra parte, es muy comprensible. A la una de la mañana veo que aparece uno de los camareros con la bandeja. Yo me quedé muy sorprendido de verle, ya que pensaba que se habrían ido todos ya (vuelvo a repetir que a las once cerramos lo que es restaurante y cafetería). Finalmente les suben la cena. Al rato aparecen los clientes con una pizza y se acercan para poner la hoja de reclamaciones. Yo le comento entonces (con ganas de que me tragara la tierra) que ya está subida la cena, aludiendo que, como le dije antes, los cocineros estaban muy ajetreados y les prepararon la cena y la guardaron en una de las cámaras de la cocina, a la espera de que algún camarero pudiera subirla, pero que finalmente se les pasó. El cliente, algo disgustado, me comenta que qué hacían ahora con la pizza. Yo le dije que no se preocupe, que se la pagaba yo mismo, pero el hombre respondió que no. A todo esto, los jefes estaban conmigo. Finalmente, los clientes entendieron que todo fue un malentendido y que no pasaba nada, y que al final no pusieron la hoja de reclamaciones. Yo, más tarde, me metí en la cuenta de la habitación y, como vi que no tenían el desayuno incluido, se lo incluí, de gratis (qué menos), aparte de dejar una nota de NO cobrarles la cena. En fin, que esto es lo que pasa cuando falla algo en el hotel y termino siendo yo quien se lleva los golpes. En fin...

domingo, 6 de mayo de 2012

¿ME ECHÁBAIS DE MENOS? YO TAMPOCO XD

¿Qué? ¿Creíais que me había olvidado de vosotros, no? Pues no. Como yo tampoco me olvido de la familia de... ¡Qué día más soleado hace! jejeje En fin, tengo unas poquitas cosas que comentaros, como por ejemplo esos señores que llaman al hotel diciendo que se han encontrado en el banco un cargo de 200 euros. Le comentas que eso puede ser que al final no vinieron al hotel y es parte de la política de cancelación/no-show (esta política es que, si después de cierta fecha cancelas la reserva, o no te presentas en el hotel el día de llegada, el hotel tiene derecho a cobrarte un tanto por ciento de la reserva; lo normal es cobrarse la primera noche de estancia). El hombre te responde que él nunca hizo ninguna reserva a ningún hotel. "Lo mismo es del restaurante, que a lo mejor le han cobrado más por error". "¿Me pueden pasar con algún camarero?" Son las once y media de la noche y ya está todo cerrado. "¿Sabe usted si está trabajando algún camarero que estuvo hace diez años?" Y esta es la sorpresa: que este pobre hombre quería reclamar un cargo que se le hizo... ¡¡¡EN 2003!!! Y, bueno, esto realmente no me pasó a mí, sino a la compañera del turno anterior, que seguía tratando de razonar con el hombre (por teléfono) cuando llegué yo a medianoche.

Ahora se está celebrando una comunión (si, a las 2 de la mañana). Se trata de unos de los nietos de os jefes y, claro, tenía que ser en el comedor del hotel y no en ninguna de las salas del restaurante. Comedor que está justo debajo de las habitaciones. Comedor donde están con el DJ poniendo música. Comedor del que entran y salen más niños que en una casa del Opus Dei. Por suerte, aún no se han quejado ningún cliente, pero tiempo al tiempo (y ahora es cuando llaman todos los clientes quejándose *mira aterrado el teléfono pensando que sonará en cualquier momento*).